Dra. Angela Benites

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Adultos

¿Rechinas los dientes o tienes dolor de mandíbula?

El bruxismo y las disfunciones de la ATM tienen solución — si se trata la causa, no solo el síntoma.

ATM Articulación temporo­mandibular
¿Qué es el bruxismo?

Una fuerza que actúa mientras no te das cuenta.

El bruxismo es el hábito involuntario de apretar o rechinar los dientes, sobre todo durante el sueño. Esa presión constante —que puede superar varias veces la fuerza normal de la masticación— sobrecarga los dientes, los músculos y la articulación temporomandibular (ATM).

Con el tiempo aparece el desgaste dental, el dolor muscular, los dolores de cabeza y la tensión en la mandíbula. Muchas veces el bruxismo no es el problema en sí, sino la señal de algo más profundo: estrés, una mala oclusión o una vía aérea que no funciona bien al dormir.

Por eso no basta con proteger el diente: hay que entender por qué tu cuerpo aprieta.

Síntomas

¿Te suena alguno de estos?

Si reconoces varios de estos signos, vale la pena una evaluación.

Dolor muscular

Ruidos al abrir la boca

Dolor de cabeza al despertar

Dificultad para abrir la boca

Sensibilidad dental

Desgaste dental

Tensión en la mandíbula

Mi enfoque

No me limito a tratar los síntomas. Busco y trato las causas subyacentes.

Cada caso empieza con un diagnóstico real. A partir de ahí, combino las herramientas que de verdad necesitas —ni más, ni menos.

01

Férulas a medida

Diseñadas y ajustadas para tu mordida: protegen el diente y relajan la musculatura mientras duermes.

02

Evaluación miofuncional

Analizo cómo respiras, tragas y posicionas la lengua para encontrar el origen funcional del problema.

03

Terapia miofuncional orofacial

Ejercicios que reeducan los músculos de la cara y la boca para reducir la tensión y el hábito de apretar.

04

Interconsultas especializadas

Cuando hace falta, coordino con otorrino, neurología del sueño o fisioterapia para tratar la causa de fondo.

Preguntas frecuentes

Lo que más me preguntan

¿No ves tu duda aquí? Escríbeme y la resolvemos en consulta, sin compromiso.

Muchas veces no te das cuenta porque ocurre al dormir. Las señales más comunes son despertar con dolor de cabeza o de mandíbula, sensibilidad dental, desgaste visible en los dientes, ruidos al abrir la boca o que tu pareja escuche el rechinar. Una evaluación clínica confirma el diagnóstico y mide cuánto daño ha causado.
La férula protege tus dientes y la articulación del desgaste, y alivia el dolor muscular — pero no elimina la causa. Por eso la uso como parte del tratamiento, no como solución única: la combino con la evaluación y la terapia miofuncional para tratar por qué tu cuerpo aprieta.
No hay una sola causa. Influyen el estrés y la ansiedad, una mordida desalineada, alteraciones del sueño y —muy importante— problemas de vía aérea: cuando no respiras bien al dormir, el cuerpo aprieta para reabrir la vía. Encontrar tu causa concreta es justo el objetivo de la primera evaluación.
El bruxismo no tratado suele progresar: desgaste y fracturas dentales, retracción de encías, dolor crónico de cabeza y cuello, y daño en la articulación (ATM) que puede volverse difícil de revertir. Tratarlo a tiempo es mucho más sencillo —y económico— que reconstruir después.
La articulación temporomandibular trabaja en equipo con los músculos de la cara, la lengua y la forma de respirar y tragar. Si esa función está alterada —respiración bucal, mala postura lingual, deglución atípica— la ATM se sobrecarga y aparecen dolor, ruidos y limitación al abrir. Por eso evalúo la función completa, no solo la articulación aislada.
Empecemos

No tienes que vivir con dolor. Agenda una evaluación y empecemos por entender qué está pasando de verdad.